¿Necesitas los servicios de un abogado concursal Marbella? La amplia experiencia de nuestro equipo de abogados se ajustará a tus necesidades, siempre asegurándonos de encontrar las mejores soluciones.
Contar con un mediador concursal Marbella y con la ayuda de un equipo de profesionales con experiencia es muy importante, ya que es la mejor forma de conseguir los mejores resultados posibles. Está claro que son situaciones delicadas que requieren de conocimiento y experiencia, motivo por el que nuestro equipo de abogados especializado se encuentra a tu disposición. Ponte en contacto con nuestro despacho de abogados y mediadores concursales a través de nuestra página web o de los distintos canales de comunicación que hemos puesto a tu disposición.
Opiniones de clientes en Marbella sobre nuestros abogados y mediadores concursales
Abogados especialistas en derecho concursal en Marbella
Nuestro despacho de abogados especialistas en derecho concursal ofrece una gran cantidad de servicios profesionales, de forma que podamos ofrecer a nuestros clientes una solución específica para la situación que desean resolver.
Para que puedas saber cómo nuestros expertos tienen la capacidad de ayudarte, te invitamos a que conozcas más a fondo todos los servicios que ofrecemos y así podrás tener muy claro cómo podemos ayudarte.
Nuestros abogados se encargarán de ofrecerte asesoramiento en concursos de acreedores, preinsolvencia e insolvencia, negociación con acreedores y deudores y refinanciación. En todos estos casos se pueden presentar escenarios que sean bastante delicados y complicados de resolver, por lo que contar con la ayuda de un abogado profesional puede ser una de las mejores soluciones para encontrar una solución.
Concursos de acreedores
El concurso de acreedores es un procedimiento judicial a través del cual se busca que un deudor que se encuentra en situación de insolvencia tenga la capacidad de hacer frente, siempre dentro de sus posibilidades, a sus deudas con los acreedores.
Este tipo de escenarios se puede presentar para personas físicas, jurídicas o a todas aquellas personas que ostentan créditos en contra de un deudor insolvente, casos en los que el cobro de la totalidad de las deudas es simplemente imposible.
Teniendo en cuenta lo anterior, se trata de un proceso en el que se busca ofrecer distintas alternativas de pago con el fin de que de esta forma se pueda conseguir una continuidad en los pagos; una solución de pago parcial pero igualitaria para los deudores y, en el peor de los casos, la liquidación del patrimonio del deudor con el fin de aplicarlo como el pago de las deudas que este tiene. Por eso, si te encuentras en esta situación es fundamental contar con los servicios de un abogado concursal Marbella.
Preinsolvencia e insolvencia
Hasta el día de hoy nuestro despacho de abogados ha alcanzado la excelencia en los casos concursales y en los procedimientos de insolvencia. Desde el lado del deudor, podemos desarrollar un análisis del entorno empresarial y facilitar las mejores soluciones con el fin de poder superar la crisis o la toma de decisiones de riesgo del negocio. Conseguimos dirigir la ejecución de planes de reestructuración utilizando procedimientos judiciales y extrajudiciales, así como asesoramiento en la venta de activos o de líneas de producción.
Desde el punto de vista del acreedor, conseguimos diseñar las estrategias de cobro y de asesoramiento en la defensa de los créditos y del ranking crediticio en caso de situaciones de insolvencia. Nosotros nos podemos encargar de la ejecución de participaciones o acciones, así como de la negociación con la administración concursal para conseguir mejorar el retorno y la recuperabilidad de créditos.
Negociación con acreedores y deudores
Una vez que la situación se ha complicado bastante y se presenta el incumplimiento de los pagos por falta de liquidez, es necesario realizar una negociación sí o sí. Se pueden alcanzar acuerdos con los acreedores y con las entidades bancarias. En el caso de las grandes empresas, la negociación con las entidades financieras es lo más normal y se suele llegar a acuerdos de refinanciación.
En muchas ocasiones el problema está en que las deudas de las pequeñas y medianas empresas no suelen ser con entidades financieras como con los trabajadores, proveedores y Administración. En este último caso, no nos encontramos con la posibilidad de una posible negociación, solo con la opción de poder pactar aplazamientos con la Seguridad Social y con Hacienda. Lo mejor que se puede hacer es llegar a acuerdos privados. Lo más normal es negociar una refinanciación de la deuda con los proveedores.
Refinanciación
Lo primero que se debe tener claro sobre los acuerdos de refinanciación es que estos son acuerdos a los que llegan los deudores con los acreedores, en los que se puede pactar una ampliación de crédito, o bien, se puede realizar una modificación o una extinción de las obligaciones por medio de la ampliación del plazo o del establecimiento de otras obligaciones, aunque siempre tiene que responder a un plan de vialidad que permita la continuidad de la actividad.
Los beneficios y presupuestos para poder solicitar un acuerdo de refinanciación son varios, comenzando por el hecho de que se pueden beneficiar tanto las personas jurídicas como naturales que se encuentren en una situación de insolvencia inminente o actual.
En el caso de las personas naturales, el valor del pasivo no puede superar los 5 millones de euros y en el caso de las personas jurídicas, el valor del pasivo no puede superar los cinco millones de euros o tendrá que tener menos de 50 acreedores, siempre acreditando disponer de los activos suficientes para poder sufragar los gastos de tramitación.
Asesoramiento profesional en derecho concursal, insolvencia y reestructuraciones
Asesoramiento a deudores
Como un despacho que está especializado en la Ley de la segunda oportunidad, nos encargamos de ayudar a las personas a que puedan salir de las deudas que no les permiten seguir avanzando. Solo una pequeña parte de todos estos casos termina en los juzgados, ya que el asunto suele resolverse por vía extrajudicial.
Antes de presentarse en los juzgados, el proceso comienza vía extrajudicial, tratando de llegar a un acuerdo con los acreedores con el fin de poder establecer un plan de pago. De estos se encargan los despachos de abogados especializados, como el nuestro. Cuando no se consigue, se comienza un concurso de acreedores y se liquida el patrimonio del deudor para poder pagarle a los acreedores la máxima cantidad de dinero posible.
Asesoramiento a acreedores
En el momento en el que entró en vigor la normativa de la Ley de Segunda Oportunidad, las personas físicas, sobre todo, tienen a su disposición un procedimiento legal específico a través del cual pueden obtener la liberación de sus deudas. Es un procedimiento que tiene una estructura dividida en dos fases, siendo la mediación concursal la primera y la segunda el concurso consecutivo.
El principal fundamento legal para habilitar este procedimiento consiste en la necesidad de permitir al deudor una negociación con sus acreedores en términos de viabilidad, una vez que se han alcanzado los acuerdos de pago que corresponden en función a la situación económica. Si no se llega a un acuerdo, a través de la segunda fase se permite la obtención de la liberación de las deudas por medio de la liquidación del patrimonio.
Mediador concursal en Marbella
Si no estás completamente seguro sobre qué es lo que puede hacer un mediador concursal Marbella por ti, ahora nos vamos a encargar de explicarte más en detalle de qué forma nuestros abogados expertos te pueden ayudar para que de esta forma tengas la posibilidad de llegar a un acuerdo que se pueda ajustar a tus necesidades y que así encuentres la mejor solución posible.
En muchas ocasiones las personas no están muy seguras sobre qué es un mediador, cómo actúan y bajo qué leyes estos pueden operar con el fin de poder encontrar las mejores soluciones para nuestros clientes. Teniendo esto en cuenta, ahora nos encargaremos de explicarte todos estos detalles más a fondo.
¿Qué es un mediador concursal?
Un mediador concursal Marbella es un profesional que se encarga de agilizar todas las negociaciones en caso de que los deudores tengan insolvencia. Este tipo de profesionales tienen la capacidad de intervenir en procedimientos en el momento de activarse el mecanismo de la segunda oportunidad. De esta forma, se puede encargar de comunicar las propuestas y de acercar posiciones, por lo que puede ser de gran utilidad en el momento de llegar a un acuerdo.
Con el fin de poder promover su participación, la ley se encarga de determinar la retribución. En realidad, este puede ser el mayor elemento conflictivo de la figura y en algunas ocasiones esto puede hacer más complicada la aceptación de un encargo.
La Ley de la Segunda Oportunidad ha potenciado la figura del mediador concursal, ya que los profesionales se encargan de impulsar las negociaciones, trabajando en las garantías de las mismas. Se debe tener en cuenta que el nombramiento del mediador concursal depende del Notario, quien lo propone para que se pueda hacer el procedimiento.
¿Cómo actúa un mediador concursal?
Dentro del marco de la Ley de Segunda Oportunidad, se puede encontrar un resorte legal que se encarga de permitirle a cualquier persona la posibilidad de renegociar las deudas que tenga con el objetivo principal de poder evitar la quiebra. Dentro de este escenario nos podemos encontrar con el mediador concursal.
Los mediadores concursales tienen la obligación de crear lazos entre las dos partes, con el fin de poder presentar propuestas, puntos de vista y posibles soluciones. Con el fin de poder promover la eficacia, la figura será remunerada por una cantidad que se encuentra establecida por la propia ley.
El notario será quien esté a cargo del proceso a nombre del mediador concursal o el registrador mercantil en caso de que el deudor sea una empresa. En el momento de ser designado se tendrá que atender a las listas que son publicadas en el BOE y seguir el orden oportuno (Registro de Mediadores e Instituciones de Mediación del Ministerio de Justicia).
Ley de segunda oportunidad
Cuando hablamos de la Ley de Segunda Oportunidad debemos de tener claro que nos estamos refiriendo al mecanismo de la segunda oportunidad, que es un recurso legal que le ofrece a los autónomos y a los particulares la oportunidad de poder eliminar de forma total, parcial o renegociar las deudas a las que actualmente no tienen la posibilidad de hacerle frente.
Por medio de la Ley de Segunda Oportunidad es posible sobrepasar una mala situación económica que haya sido provocada por un endeudamiento excesivo, sin que se lleguen a descuidar los derechos de cobro de los diferentes acreedores.
Como hemos explicado, a través del mecanismo de la segunda oportunidad se busca salvar de una mala situación a aquellas personas que no tienen la posibilidad de hacerle frente a sus deudas. La Ley de Segunda Oportunidad y la Ley Concursal son leyes que están inspiradas en principios éticos con el fin de poder salvar en la medida de lo posible el cobro de los acreedores.
Preguntas frecuentes sobre derecho concursal
¿Cuando se declara una empresa en concurso de acreedores?
El concurso de acreedores se rige por el Real Decreto Legislativo 1/202 de 5 de mayo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley Concursal. Aquí se detalla el hecho de que toda empresa que se encuentre en estado de insolvencia tiene la capacidad de declarar el concurso de acreedores.
Esto quiere decir que el deudor no tiene la posibilidad de cumplir con su parte, es decir, no podrá cumplir con las obligaciones de pago que tiene ante los acreedores, por lo que con este procedimiento pretende poder pagar sus deudas.
Un detalle importante que se debe de tener en cuenta es que la insolvencia se puede presentar en dos casos distintos:
- Insolvencia inminente: que es cuando el estado financiero muestra una previsión de que no se podrá hacer frente a las obligaciones en un futuro.
- Insolvencia actual: cuando el autónomo y la empresa ya no tienen la capacidad de pagar las obligaciones ordinarias, conforme vencen, son exigibles por los acreedores.
¿Es mejor la refinanciación o la solicitud de concurso de acreedores?
Cuando se presenta una situación de insolvencia la forma más sencilla de solucionar este escenario puede ser la refinanciación bancaria de las deudas, aunque es importante preguntarse a qué precio. Generalmente en las sociedades de responsabilidad limitada los socios aportan capital o se comprometen a hacerlo. La responsabilidad por las deudas está, a menos que haya constituido garantías personales a favor de la sociedad, limitadas a dichos importes.
En el momento en el que una sociedad tiene problemas económicos, lo más normal es que intente negociar con los acreedores un acuerdo de refinanciación. Por medio de los acuerdos de refinanciación con los acreedores, en un principio, se puede llegar a una mejor solución que tener que presentar un concurso de acreedores.
De esta forma, podemos decir que una refinanciación bancaria por lo general acuerda el aplazamiento de la deuda, aplicando comisiones e intereses que terminan encareciendo la operación.
¿Se puede resolver una situación de insolvencia sin recurrir a un concurso de acreedores?
Uno de los principales problemas que tiene una empresa que está en situación de insolvencia es la falta de financiación o tener una mala financiación. El ordenamiento jurídico español tiene una serie de herramientas desarrolladas con el fin de poder dar una mejor estructura a una negociación con los acreedores que permita realizar una reestructura de la deuda, consiguiendo así una mejor oportunidad para conseguir la vialidad de la empresa y que las personas puedan mantener sus empleos.
Actualmente hay instrumentos jurídicos suficientes que se centran en la insolvencia empresarial, los cuales pueden llegar a ser realmente efectivos siempre y cuando sean aplicados a tiempo. Se debe de tener en cuenta que el retraso en la aplicación de estas medidas implica que el problema de la empresa crezca hasta impagos salariales, deterioros, abandono de inversiones, etc., lo que se puede llegar a convertir en un verdadero problema.